El Supremo avala la vigencia de la normativa sobre comedores de empresa de 1938

El Tribunal Supremo considera plenamente vigente en 2012 la normativa sobre comedores de empresa contenida en el Decreto de 8 de junio de 1938 y en la Orden de 30 de junio del mismo a帽o, que lo desarrolla. Dos cuestiones de partida llamativas en relaci贸n con el pronunciamiento que se pasa a describir: por un lado, que en pleno conflicto b茅lico, en 1938, se promulguen normas descriptivas de una realidad plenamente trasladable a los tiempos que corren; por otro, que no haya habido mejor ocasi贸n para considerar la oportunidad o no de regular el derecho de un trabajador a exigir que su empresa habilite un lugar adecuado para comer.

Aunque es la primera vez que el Tribunal Supremo se pronuncia sobre la validez de estas disposiciones, la controversia no es nueva. Recientemente, la STSJ de Galicia de 18 de marzo de 2011 tuvo ocasi贸n de matizar al respecto lo siguiente:

1.-El Decreto se dicta en plena guerra civil, con ausencia absoluta de libertades democr谩ticas, precisamente por quien se alz贸 contra la legalidad vigente, pretendi茅ndose ahora que sea aplicado en un contexto de paz y vigente nuestra Constituci贸n de 1.978 con la que Espa帽a se constituye en un Estado social y democr谩tico de Derecho.

2.- Dicha norma contiene elementos que son contrarios a las previsiones constitucionales y a su desarrollo por el llamado bloque de constitucionalidad. As铆, es evidente la ausencia de reconocimiento a la libertad sindical cuando el art. 4潞 del Decreto hace referencia al llamado Sindicato Vertical (actualmente el derecho a la libertad sindical viene reconocido por el art. 28.1 de nuestra Constituci贸n).

聽3.- El art. 3 del Decreto habla de cooperaci贸n de la misma empresa, rezumando una actitud paternalista por parte de quien impone la norma, que resulta contrario al principio del derecho a la negociaci贸n colectiva laboral entre los representantes de los trabajadores y empresarios, art. 37, y a la libertad de empresa, art. 38 de nuestra Constituci贸n y a la participaci贸n de los trabajadores.

4.- El art. 6潞 de la Orden establece una serie de normas no s贸lo antiguas sino que explicitan una discriminaci贸n expresa contra la mujer trabajadora por raz贸n de sexo (como se ve s贸lo eran trabajadores los hombres), contrario asimismo al聽 art. 14 de la vigente Constituci贸n, al contemplar, con el fin de facilitar la convivencia familiar en la hora de la comida, la posibilidad de que el trabajador utilice el local-comedor por s铆, solamente, o en uni贸n de su esposa o persona de la familia que acudiese a llevarle la comida.

聽5.- La Orden hace una referencia expl铆cita a la Ley de Contrato de Trabajo (obviamente se est谩 refiriendo a la ley de 11-11-1931, de la II Rep煤blica) y la misma ya qued贸 derogada por la franquista Ley de Contrato de Trabajo de 24-2-44. De ello cabe deducir la derogaci贸n, como m铆nimo, de la Orden.

Pero, 驴qu茅 dice realmente el Decreto de 1938? 驴Protege o no al trabajador? 驴Debe interpretarse conforme a la realidad del tiempo en que se dict贸 en ausencia de regulaci贸n alternativa?聽 驴Debe entenderse derogado?

Se帽ala el pre谩mbulo del Decreto de 8 de junio que las condiciones en que se desarrolla el trabajo han de responder al concepto de dignidad, siendo contrarias a este principio aquellas costumbres que, establecidas bajo un r茅gimen materialista, colocan al hombre, principal elemento de la producci贸n, en condiciones algunas veces de inferioridad en cuanto a la atenci贸n que se les dispensa, a los mismos instrumentos de las industrias.

Resalta (retratando una realidad hoy igualmente existente en algunos sectores) que as铆 sucede en la forma frecuente en que efect煤an sus comidas los trabajadores, sentados en las aceras de las calles o alrededores de f谩bricas o talleres, expuestos a las inclemencias del tiempo y sin que los presida el decoro y sentido de orden que todos los actos de la vida han de tener. Por ello impone la obligaci贸n, para intentar evitar lo anterior, y con los requisitos que establece, de habilitar en las empresas un local-comedor.

Considera el Tribunal Supremo, en sentencia de 26 de diciembre de 2011, que la normativa cuestionada, dejando aparte su ideolog铆a, terminolog铆a y alguno de los principios en los que afirma inspirarse, propios de otras 茅pocas, no vulnera los principios constitucionales, debiendo mantenerse su vigencia a falta de derogaci贸n expresa o t谩cita por otras normas infraconstitucionales posteriores (art. 2.2 del C贸digo Civil) y su no sustituci贸n por la posible normativa de desarrollo de la Ley 31/1995 (LPRL) - como posibilita su art铆culo 6-, ni por la negociaci贸n colectiva (art. 3 del ET).

Requisitos e interpretaci贸n del Alto Tribunal

Una vez reconocida la validez, vigencia y aplicabilidad de las disposiciones controvertidas interesa destacar los condicionamientos que tienen que darse para que un trabajador pueda exigir la habilitaci贸n por su empresa de un local-comedor, as铆 como el equipamiento con que debe estar dotado. En este sentido, podemos resumir el decreto y la orden que lo desarrolla de la siguiente manera:

  • Toda empresa sujeta a un r茅gimen de trabajo que no conceda a sus obreros un plazo de dos horas para el almuerzo, y aquellas en que lo solicite la mitad del personal obrero vienen obligadas a habilitar un local-comedor que les permita efectuar sus comidas a cubierto de los rigores del tiempo, y provisto de las correspondientes mesas, asientos y agua en cantidad suficiente para la bebida, aseo personal y limpieza de utensilios. El local estar谩 acondicionado para poder calentar las comidas.

Precisiones

Si trasladamos esta previsi贸n al momento actual, los comedores deber铆an de estar dotados, como m铆nimo, de horno microondas y de agua caliente.

En caso de que el empresario no atendiese la petici贸n del personal, este podr谩 acudir al Juzgado de lo Social en reclamaci贸n de su derecho y ante la Inspecci贸n de Trabajo. En este sentido podr铆a entenderse que la conducta de la empleadora se subsume en el art. 7.10 del RDLeg. 5/2000 por el que se aprueba el texto refundido de la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social, al ser infracci贸n grave establecer condiciones de trabajo inferiores a las establecidas legalmente o por convenio colectivo, as铆 como los actos u omisiones que fueren contrarios a los derechos de los trabajadores reconocidos en el art铆culo 4.潞 del ET, salvo que proceda su calificaci贸n como muy graves.

  • Cuando los trabajos deban efectuarse al aire libre, en obras eventuales, las empresas, deber谩n habilitar barracones desmontables o cobertizos, tiendas de campa帽a, etc., seg煤n las posibilidades y costumbres, siempre que respondan a las condiciones generales de higiene y a las finalidades de apartamiento, reposo, alegr铆a y comodidad que deben perseguirse, si no se dispusieren de otros locales pr贸ximos adecuados.

Precisiones

Se except煤an de lo anteriormente expuesto, los trabajos agr铆colas, salvo de aquellas faenas que se realicen por temporadas en sitios fijos por tiempo superior a un mes; en este caso habr谩n de cumplir la anterior obligaci贸n, pudiendo adaptarlo a las costumbres locales y al car谩cter temporal de estos trabajos.

  • Las empresas con locales permanentes que re煤nan m谩s de 50 trabajadores, deber谩n establecer en el plazo de un a帽o, comedores, en los que, a base de una cooperaci贸n de la misma empresa, puedan los obreros efectuar sus comidas a precio m贸dico.

Precisiones

Estas empresas habr谩n de instalar, en el plazo mencionado, un local expresamente habilitado para comedor, con las suficientes condiciones de limpieza, luz y ventilaci贸n, que los hagan higi茅nicos y c贸modos; la habilitaci贸n o recinto dispondr谩 de medios para su calefacci贸n cuando el clima o estaci贸n lo requiriese.

En todo caso el piso ser谩 de material propio para su limpieza o baldeo diario; las paredes, cuando menos, recubiertas de cemento o blanqueadas con cal, y las mesas y bancos, si son de madera, pintados de forma que permita su f谩cil aseo.

El comedor estar谩 alejado en absoluto de todo lugar en que existan desprendimientos de olores o polvo y tendr谩 los medios necesarios para el aseo apropiado del trabajador antes de la comida.

Tambi茅n estar谩n obligadas a lo siguiente:

a) Pago de cocinero o ranchero, seg煤n costumbre y con arreglo al n煤mero de trabajadores.
b) Suministro del combustible necesario para la cocina.
c) Disponer del menaje de cocina adecuado (ollas, calderos, etc.).
d) Proveer al comedor de platos sencillos de aluminio, porcelana o esmalte y de vasos.
e) Anticipar a los trabajadores las cantidades necesarias a fin de que puedan adquirir al por mayor los art铆culos comestibles necesarios.

  • En los centros de trabajo de car谩cter permanente, cuyo n煤mero de trabajadores no llegue a 50, se procurar谩 que la instalaci贸n del comedor se haga de manera an谩loga a lo se帽alado anteriormente, en proporci贸n a su importancia econ贸mica, clase de industria y condiciones fijas o eventuales de sus trabajadores; pero necesariamente el local destinado a comedor debe estar bien orientado, con piso firme, susceptible de limpieza; amplia ventilaci贸n y apartado de todo desag眉e o vertedero de residuos, as铆 como de los sitios en que se desprenda polvo o emanaciones molestas o nocivas a la salud.

Para concluir, debemos pararnos a pensar qu茅 ocurre cuando, a pesar de que los trabajadores dispongan de dos horas entre la jornada de ma帽ana y la de tarde para comer, deban necesariamente emplear tiempo en desplazarse a sus domicilios particulares con tal fin o a los locales de restauraci贸n m谩s pr贸ximos. Pues bien, interpreta el Tribunal Supremo en la sentencia mencionada anteriormente que, en aplicaci贸n del Decreto y la Orden de 1938,聽 las empresas no quedan exoneradas de su obligaci贸n de habilitar un local-comedor por el mero hecho de que exista la parada mencionada si resulta que, a tenor de las circunstancias concurrentes (aislamiento del centro de trabajo u otras) los trabajadores no pueden emplear sustancialmente tal periodo temporal en la realizaci贸n de su almuerzo o comida.