Trabajadores jóvenes y mayores, dos caras de la misma moneda

Trabajadores jóvenes y mayores, dos caras de la misma moneda

Muchos de los países que están siendo afectados por altos niveles de desempleo juvenil también están experimentando un envejecimiento de la población. ¿No es tiempo de comenzar a pensar en los trabajadores de edad como una categoría que merece atención particular?

Las economías desarrolladas están enfrentando dos desafíos interdependientes: el desempleo juvenil está creciendo y las personas viven más tiempo.

A primera vista, la respuesta parece muy simple: disminuir la edad de jubilación de manera que los jóvenes sustituyan a los trabajadores mayores mientras que estos últimos se retiran a un bien merecido descanso. Pero de ser así estaríamos omitiendo un aspecto muy importante.

“En la práctica, los trabajadores más jóvenes no pueden sustituir fácilmente a los trabajadores mayores. La evidencia sugiere que las políticas de jubilación anticipada no han generado empleos para los grupos de personas más jóvenes”, afirmó el Director Ejecutivo para el Empleo de la OIT, José Manuel Salazar-Xirinachs, en una reciente conferencia de las Naciones Unidas sobre el envejecimiento.

Una de las razones principales es que el número de puestos de trabajo no es estable, sino que cambia constantemente en función de las condiciones del mercado laboral. De manera que cuando un trabajador mayor deja su trabajo antes, él o ella no es automáticamente remplazado por un trabajador más joven.

Otro factor que debe ser tomado en cuenta es que un trabajador joven no necesariamente tiene la capacidad de realizar el mismo trabajo que un trabajador mayor que ha adquirido calificaciones a lo largo de su carrera.

El punto más importante es que tanto los trabajadores jóvenes como los mayores necesitan empleos.

En los últimos tiempos se ha discutido mucho sobre la necesidad de crear empleos para los jóvenes. La OIT ha enumerado una serie de medidas para impulsar el empleo juvenil, incluyendo un Llamado a la Acción aprobado por los 185 Estados miembros de la OIT en la Conferencia Internacional del Trabajo de este años (CIT).

Un llamado a la acción a favor de los trabajadores de edad

Pero, ¿qué pasa con los trabajadores mayores? ¿No merecen ellos el mismo trato? Después de todo, el número de personas mayores de 60 años se habrá multiplicado por 10 en un período de sólo 150 años (de 204 millones en 1950 a 2.800 millones en 2100).
Según Salazar-Xirinachs, lo que necesitamos es un llamado a la acción para los trabajadores de edad, similar al dedicado a los jóvenes.

“Este sentido de urgencia es una de las razones por la cual gobiernos, empleadores y trabajadores decidieron incluir la cuestión del cambio demográfico y sus implicaciones para el empleo y los sistemas de protección social en las discusiones de la próxima CIT, en junio 2012”, agregó.

¿Cuáles podrían ser algunas de las políticas dirigidas a promover el empleo para las personas mayores?

No existe una solución universal, ya que las políticas dependen de la situación de cada país. Pero es posible mencionar algunas medidas que han demostrado ser muy exitosas.

Estas medidas incluyen el desarrollo de actividades de educación y de formación dirigidas a los trabajadores de edad, formación para los desempleados mayores, incentivos destinados a promover el empleo para los trabajadores de edad, y campañas de sensibilización a fin de combatir los estereotipos sobre el envejecimiento.

También merece la pena mencionar la Recomendación n.° 162 sobre los trabajadores de edad, la cual define las medidas políticas sobre horas de trabajo y organización del trabajo.

“Sin embargo, debe quedar claro que prolongar la vida laboral no es conveniente para todas las personas, en especial para aquellas que tienen mala salud o que ejercen su profesión en condiciones difíciles o que cotizan durante largos períodos”, señaló Salazar-Xirinachs.

Para trabajar durante más tiempo, las personas deben tener buena salud, esto implica invertir más en la atención médica y en la protección social, concluyó Salazar-Xirinachs.

Políticas de apoyo a los trabajadores mayores

  • En Austria, la Federación Industrial austríaca creó un sitio web con información sobre las mejores prácticas para ayudar a los trabajadores mayores a mantener sus empleos.
  • En Francia, las empresas con más de 50 trabajadores deben implementar un plan de acción para emplear a trabajadores mayores. De lo contrario, se aplican sanciones.
  • Italia introdujo un Programa de apoyo a los ingresos y a la formación. En un primer momento había sido concebido para el período 2009-2010, pero fue extendido hasta 2012.
  • Eslovenia promovió el “envejecimiento activo” en 2010 al crear oportunidades de educación y formación para los trabajadores y los desempleados mayores, así como campañas de sensibilización contra la discriminación relacionada a la vejez.
  • Canadá, como parte de su Plan de acción económica, introdujo en 2006 una Iniciativa dirigida a los trabajadores mayores, a fin de garantizar que los trabajadores de edad pertenecientes a las comunidades vulnerables tengan acceso a los programas de formación y empleo.
  • Alemania instauró un programa llamado Perspektive 50+ que comprende incentivos para el sector público y el privado destinados a sostener el regreso al trabajo de los desempleados por largo tiempo mayores de 50 años.
  • En Estados Unidos, los Centros de orientación profesional y el Senior Community Service Employment Program (Servicio público para el empleo de las personas mayores) ofrecen asistencia en la búsqueda de trabajo a los personas de edad.

OIT