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Recursos Humanos o Inhumanos: 5 cosas que no se deben hacer a los trabajadores

No cruzar

Los derechos laborales de los trabajadores se recogen principalmente en el Estatuto de los Trabajadores  y en los convenios colectivos, pero no es extraño que en muchas ocasiones sean vulnerados o se apliquen malas prácticas en los departamentos de Recursos Humanos o por la dirección de la empresa, pensando que con estas acciones se incrementará la rentabilidad de la empresa, sin embargo en muchas ocasiones el efecto es el contrario.

La tendencia actual de los departamentos de Recursos Humanos es intentar buscar y retener el talento en la empresa, algo que se vuelve crítico en empresas tecnológicas en las que la competencia por determinados trabajadores con competencias específicas deja atónitos a trabajadores de otras empresas que observan con envidia unas condiciones laborales que ni tan siquiera se atreverían a soñar.

Conseguir que los Recursos Humanos que integran la plantilla de la empresa hagan de esta una organización rentable para sus propietarios es una de las finalidades de los departamentos de Recursos Humanos, sin embargo hay 5 líneas rojas que no se deben cruzar en este camino:

Tratar a los trabajadores sin la consideración debida a su dignidad

Los trabajadores son personas a las que se debe tratar con el mismo respeto que el que le gustaría a uno recibir. La posición jerárquica faculta para dirigir y organizar el trabajo, no para denigrar, acosar, discriminar o faltar al respeto a los trabajadores. Todo el mundo puede cometer errores, tanto trabajadores como directivos, y todos tienen derecho a ser tratados con respeto, incluso en el momento de ser despedidos. No solo es una cuestión ética, también es una cuestión de productividad, ya que si un trabajador se equivoca o no consigue el rendimiento esperado y se le ayuda a conseguirlo se estará fidelizando al trabajador con la empresa, pero,  por el contrario, si solo recibe reproches o desprecios se descentrará aún más en su trabajo y su mente estará más ocupada en buscar otro empleo que en intentar mejorar en el trabajo actual.

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No mentiras

Mentir a los trabajadores bajará la motivación de los empleados, que cuestionarán el liderazgo de la empresa y toda promesa formulada por la dirección. Además hay 8 razones más por las que no se debe mentir a los trabajadores.

No discriminarás a tus trabajadores o trabajadoras

Recientemente conocimos la noticia de una aceitera de Córdoba que rechazaba pagar atrasos a sus trabajadoras porque el convenio habla solo de «trabajadores». Esta discriminación, aparte de impactar muy negativamente en la percepción que estas trabajadoras pudieran tener de su empresa, ha supuesto un elevado coste de imagen para la empresa que ha visto cómo esta noticia se hacía eco en importantes medios de comunicación nacionales y se difundía en las redes sociales.

No permitas que tus trabajadores se mueran en su puesto de trabajo

En países como Japón, Corea del Sur o China no es raro matarse a trabajar. En Japón se llama «karoshi», en China «gnalosi» y en Corea del Sur «gwarosa». Estos países encabezan los primeros puestos de la lista de fallecimientos de trabajadores por excesos laborales. En nuestro país el presentismo es un mal endémico, pero no va acompañado de productividad, ya que la productividad española es de las más bajas de los países desarrollados, a pesar de que se trabajan bastantes más horas que en países de nuestro entorno más productivos como Alemania.

Tener más horas a los trabajadores en el puesto de trabajo puede suponer que bajen su ritmo de trabajo, se consuma más electricidad y que estén más descontentos. La presión sobre los trabajadores debe ser la justa, pero los trabajadores deben de saber que han de acabar su trabajo en su jornada laboral. En algunos países de nuestro entorno estar más horas en el trabajo es percibido como falta de competencia para acabar el trabajo a tiempo.

Un despido no es un ajuste de cuentas

Un despido se pude asemejar al divorcio de un matrimonio, pero en el caso del despido por parte de la empresa es esta la que toma la iniciativa para finalizar una relación contractual. Este debiera ser un momento de reflexión, tanto para el trabajador como para los superiores de este, en el cual ambos analicen de una manera positiva qué ha fallado para mejorar, tanto la empresa como el trabajador. En ningún caso debe tratarse el despido como un ajuste de cuentas y soltar una retahíla de justificaciones, ni tampoco adoptar una postura de tener tanta pena por tener que despedir al trabajador que tenga que consolar el despedido a su «despedidor».

9 derechos de los trabajadores en su relación de trabajo

En la relación de trabajo el Estatuto de los Trabajadores determina que los trabajadores tienen derecho:

  • A la ocupación efectiva.
  • A la promoción y formación profesional en el trabajo, incluida la dirigida a su adaptación a las modificaciones operadas en el puesto de trabajo, así como al desarrollo de planes y acciones formativas tendentes a favorecer su mayor empleabilidad.
  • A no ser discriminados directa o indirectamente para el empleo, o una vez empleados, por razones de sexo, estado civil, edad dentro de los límites marcados por esta ley, origen racial o étnico, condición social, religión o convicciones, ideas políticas, orientación sexual, afiliación o no a un sindicato, así como por razón de lengua, dentro del Estado español.
  • A no ser discriminados por razón de discapacidad, siempre que se hallasen en condiciones de aptitud para desempeñar el trabajo o empleo de que se trate.
  • A su integridad física y a una adecuada política de prevención de riesgos laborales.
  • Al respeto de su intimidad y a la consideración debida a su dignidad, comprendida la protección frente al acoso por razón de origen racial o étnico, religión o convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual, y frente al acoso sexual y al acoso por razón de sexo.
  • A la percepción puntual de la remuneración pactada o legalmente establecida.
  • Al ejercicio individual de las acciones derivadas de su contrato de trabajo.
  • A cuantos otros se deriven específicamente del contrato de trabajo.

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El CEF y la UDIMA colaboran en la formación de profesionales de los Recursos Humanos para evitar todos los problemas que una mala gestión de los trabajadores puede acarrear a la empresa. Para ello pone a disposición de los interesados el Curso Práctico de Derecho Laboral y el Máster Universitario en Asesoría Jurídico-Laboral.

José Ramón Fernández de la Cigoña Fraga
Director Administrativo y Financiero